viernes, 23 de octubre de 2015

4 años sin Super Sic



Hoy, 23 de octubre, es un día (entre muchos otros) marcados para el motociclismo, ya que hoy se cumplen cuatro años de aquel accidente que nos arrebató a un grande. 



Marco Simoncelli era una de las futuras promesas del motociclismo italiano, el "sucesor" de Valentino Rossi. Aparte de ser un gran piloto, era muchísima mejor persona, con un enorme corazón y un carisma que pocos tienen, y cómo no, era envidiados por muchos. Era muy criticado por su pilotaje, ese pilotaje que a los verdaderos aficionados al motociclismo nos encanta, ese pilotaje que crea tensión, emoción y te llena el cuerpo de adrenalina, ese pilotaje que llena de vida cualquier carrera.

Marco debutó en el mundial en 2002 con unos 15 años, comenzó en la categoría mas pequeña del campeonato, a los cuatro años subió a 250cc, donde en 2008 fue campeón del mundo y dos años después dio el gran paso a la categoría reina. Pippo nos dejaba con 24 años en el circuito de Sepang, donde este fin de semana se disputa la penúltima carrera de la temporada, se quedó a una carrera de terminar su segunda temporada de MotoGP.

Aquel día, todos los que vivimos ese hecho en directo, no lo podíamos creer. En mi propia experiencia, creí que me había dormido y estaba pasado por una terrible pesadilla, y ójala hubiese sido eso, una pesadilla. Ese día,el mundo entero del motor,lloró su pérdida pero Super Sic ha dejado un gran legado entre los aficionados de este precioso y peligroso deporte, porque mientras lo recordemos, mientras haya una sola persona que lo recuerde, nunca morirá.

Así que Marco, estés donde estés, espero que sigas con esa simpatía que te caracterizaba y que estés tranquilo porque aquí jamás te olvidaremos.